miércoles 22 septiembre, 2021
InicioReportajes y EspecialesUsuarios del parque Metropolitano reclaman solución de los problemas

Usuarios del parque Metropolitano reclaman solución de los problemas

1.002 views
  • La inseguridad fue la primera situacion preocupante denunciada, pero no se produjo la respuesta de las autoridades y la gente optó por retirarse. Hoy observan una  ausencia en la presencia policial, hasta el punto que la casilla de Politachira permanece cerrada. Aseguran que la  PNB fue retirada y el hampa sigue  presente en el lugar
  • El monte se ha expandido por los diferentes espacios y los equipos para deporte y ejercicio se han deteriorado o fueron dañados por vándalos, por lo que se hace  necesario reemplazar  y reparar algunos.  Se debe restaurar el orden en el uso de las instalaciones y atender el problema del complejo de piscinas, entre otras situaciones que afectan el único parque de ese tipo que existe en la ciudad

El Parque Metropolitano Monseñor  Alejandro Fernández Feo, es tal vez el  único  lugar de recreación y esparcimiento que existe en la ciudad de San Cristóbal.

Por años  este sitio fue sinónimo de encuentro para deportistas y quienes acudían masivamente a ejercitarse y  disfrutar de instalaciones que ofrecían varias  atracciones.

Fue dotado de implementos para el deporte, era el lugar ideal, en la ciudad, para diversas actividades tales como caminatas, juegos, eventos deportivos, fútbol, futbolito, básquet y muchos más. Escenario de no pocas jornadas de bailoterapia, yoga, y en fin de múltiples actividades que hoy quedan para el  recuerdo. Escuelas liceos y  universidades organizaban excursiones y este gran pulmón natural de San Cristóbal, hasta fue utilizado  para el de ensayo y la presentación de obras teatrales.

Esta instalación que depende del Instituto Nacional de Parques, se fue convirtiendo en el único sitio destinado al esparcimiento, ya que otros parques naturales, como La Romerita y La Parada, entre otros, desaparecieron, cerraron sus puertas.

En sus terrenos cuenta con sede de Imparques y bomberos forestales.

Su complejo de piscina eran motivo de orgullo y centro de atracción. Allí se ejercitaron y prepararon atletas de gran categoría y se realizaron eventos a los que la gente acudía con gran expectativa, para  aupar a los nadadores del patio.

En fin hablar de las bondades de este parque seria  largo, recordar una historia que la mayoría de San cristobalenses conoce, porque de alguna manera, en los casi 30 años de existencia, de una u otra manera  han tenido oportunidad de relacionarse con el lugar.

Dejadez y olvido

Hoy visitar estas instalaciones llama al desconcierto y la tristeza. No se entiende como las autoridades dejaron que el Parque Metropolitano de San Cristóbal llegara a tan lastimoso estado.

La crisis cayó con todo su peso y el deterioro se fue apoderando del lugar. Poco o nada se hizo cuando las persona comenzaron a denunciar problemas.

El primero de ellos fue la inseguridad, los usuarios eran asechados por delincuentes, que armados  los atracaban en cualquier caminería o en cualquiera de los  kioscos, que eran utilizados para el disfrute familiar.

Esto trajo consecuencias y la gente, comenzó a marcar distancia. La situacion llegó hasta tal punto, que hasta homicidios fueron cometidos. Ya no se trataba de atracos o robos cometidos por rateritos de poca monta, que se enseñoreaban en el lugar ante la ausencia de autoridad policial.

Al menos dos homicidios extremecieron a los  usuarios del parque, que incrédulos, esperaban una reacción policial que aun no se produce.

José Quintero, un educador jubilado, contó que  solía ir a diario a caminar y ejercitarse, pero dejó de hacerlo por temor a los delincuentes.

Ahora va de vez en cuando y lo hace si observa a otras personas a las cuales pueda unirse. “Antes existía un puesto de la policía estadal y después  vino la PNB, pero ya no están, la casilla de Politachira permanece cerrada y los visitantes del parque  expuestos al hampa, expresó.

El monte se come al parque

Un recorrido por el lugar  deja al descubierto la actual situación.

El monte ha crecido por todos lados y esta invadiendo los espacios. Las plantas que fueron catalogadas y cuidadas por mucho tiempo como especie  protegida, ya no existen, o no se ven. Solo el monte.

Los denominados espejos de agua  que fueron centro de atracción ofrecen una imagen perturbadora. Ya no hay agua, ni fuente, ni luces. Solo monte y pequeños charcos que son criaderos de larvas.

Los desagues estan obstruidos por la tierra y en algunos lugares se observan  la acumulación de las aguas, desconpuestas.

Un tramo de la pared o cerca parimetral que da con la avenida 19 de Abril, desapareció y deja un enorme espacio por donde cualquier personas puede entrar, de dia o de noche. La entrada de la parte alta nunca fue concluida y se ha convertido en un lugar vulnerable para la seguridad.

Los diferentes implementos para el ejercicio o deporte están en su mayoría dañados o desparecieron. El tiempo y los actos de vandalismo se encargaron de ello.

El laberinto conformado por pequeños tuneles,  que eran atracción de los niños, despareció, nadie sabe dónde está y porque razón fue desmantelado.

La conversaciòn con usuarios denota optimismo. Saben que  existen problemas y creen que con voluntad y cariño se pueden solucionar  antes que el parque se vaya definitivamente a la porra. Confian en la respuesta de las autoridades gubernamentales que podrían empezar por labores de limpieza, cortar el monte que se ve por todos lados y destapar los caños de desague.

También apuestan a la reparación de los implementos deportivos y de ejercicio. Muchos de ellos se dañaron por el uso, porque nunca han sido reemplazados, acotaron. Otros por vándalos y se puede evitar que eso ocurra de nuevo, si se reactiva la presencia policial.

Resolver la inseguridad

Hay que resolver ese problema de inseguridad y  hacer respetar los espacios a los automovilistas, que se estacionan en las vías de acceso y otras áreas, existiendo un estacionamiento que no utilizan.

Se debe restablecer el orden y el respeto hacia los usuarios, no permitir el desorden y  dotar a los funcionarios policiales de motocicletas para que puedan recorrer el parque con efectividad.

Hay que hacer que la gente sienta que existe autoridad y seguridad, para que retorne, porque es una lastima que una instalación como ésta no cumpla con los parámetros que llevaron a su creación.

Hay que trabajar, solucionar todos los problemas, incluyendo el del complejo de piscinas, porque el lugar debe estar en óptimas condiciones de funcionamiento y  permanecer a disposición del pueblo, como deber ser, dijeron finalmente.

Armando Hernández

- Advertisment -