En Cúcuta, Caracas y Bogotá siguen la pista a banda de sicarios

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Uno de los homicidios atribuidos a la banda “La R” es el del jefe policial Hernán Melo Ayala, el año pasado.

Investigadores de la Seccional de Investigación Criminal (Sijin), de la Policía Metropolitana de Cúcuta, le siguen el rastro de manera sigilosa al cabecilla de una banda de sicarios que genera temor y muerte en el área metropolitana.

Se trata de la estructura criminal conocida como “La R”, que tiene en su prontuario delictivo al menos trece homicidios en el último año, reseñó diario La Opinión.

Señala que la Sijin también les sigue la pista al menos a cinco sicarios más, ya identificados y que pertenecen a esta banda, liderada por un temible delincuente al que las autoridades persiguen entre Cúcuta, Caracas (Venezuela) y Bogotá.

Nueve Milímetros o Mile, Jairito, Roger, Piojo y Pimpina, son los pistoleros que generan temor con su accionar en esa zona de Colombia, se aseguró.

De hecho, la Policía ofreció una recompensa de hasta 10 millones de pesos por la información que lleve a la captura de estos homicidas y de su principal cabecilla, quien sigue ordenando muertes en la capital de Norte de Santander.

Dijeron que su fortín está ubicado en la comuna seis de Cúcuta, por lo cual los investigadores han dicho que no descansarán hasta ubicar al responsable de estos crímenes.

Entre los homicidios cometidos por esta banda se encuentra el de Hernán Melo Ayala, jefe de la policía judicial del Instituto Nacional Penitenciario y Carcelario (Inpec), de la cárcel de Cúcuta.

Según los uniformados de la Sijin, “La R”, presuntamente, fue la encargada de cometer este asesinato, en octubre de 2018, en la avenida 0 entre calles 13 y 14 del barrio Motilones, en la ciudadela Juan Atalaya. Melo era el encargado de investigar las irregularidades y los delitos que se cometían dentro de la misma prisión, tanto por los internos como por guardias o visitantes.

La víctima, al parecer descubrió algo peligroso y delictivo que se movía al interior de la penitenciaría  y no se habría prestado para actos de corrupción. Sin embargo, serán las autoridades las encargadas de esclarecer dicha versión, puesto que aún no había una denuncia formal.

Según la Policía, el líder de la banda pretende dominar el tráfico de drogas en Cúcuta, imponiendo su imperio a sangre y fuego. Este estuvo detenido por los delitos de hurto y porte ilegal de armas, pero el año pasado recobró su libertad, refirió La Opinión. (MB)