La morgue del cementerio de San Cristóbal: de un lugar lúgubre pasó a ser antihigiénico

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Danilo Quitián, vecino de Puerta del Sol, pide al alcalde y al gobernadora que intercedan con el Ministerio de Salud para que solucionen el problema de los vecinos. (Foto/ Tulia Buriticá)

De la morgue del Cementerio Municipal de San Cristóbal, el conocido camposanto de La Ermita, pocos hablan, y muchos porque desconocen su existencia por ser una instalación que está retirada y en el límite con el barrio La Guaira. No obstante, hay un sector importante, como son los vecinos de ese recinto, que durante toda la vida la han tenido presente por los olores putrefactos que emana cuando llegan los cadáveres en descomposición.

Y es que esa instancia que llaman “sanitaria” no reúne –dicen- las condiciones mínimas, por lo cual denunciaron la situación para que el alcalde, Gustavo Delgado, la gobernadora, Laidy Gómez y el Ministerio de Salud, tomen las medidas necesarias para evitarles esos malos momentos que se agudizan cuando cambia el viento, porque entonces no son solamente los vecinos de La Guaira los respiran, también los de Puerta del Sol y otras comunidades que están más retiradas pero igualmente son afectados.

Y es que en un recorrido al cual invitó Danilo Quitian,vecino, para dar a conocer el estado de deterioro de la morgue, además de conversaciones con algunos usuarios y personas que hacen vida allí, se observó en la parte exterior que le faltan los extractores, porque se los robaron según los vecinos. A simple vista, el cuarto de cinco por cuatro metros aproximadamente que es la morgue, independientemente de que se trata de un lugar en donde depositan los cadáveres en descomposición, desagrada y no precisamente por la pintura descolorida, sino por los efectos de la caída continua de agua que han dejado herrumbre en las paredes y el suelo húmedo; afirman que el techo está cuarteado.

La misma condición oxidada la tiene la puerta, amarrada con dos cadenas, que según los informantes, deben cambiarla porque la dañaron supuestos delincuentes cuando quieren entrar a “curiosear” los cadáveres que llegan; el tanque de agua está roto, y es otra razón por la que parece un manantial que brota por las cuatro paredes. Los vidrios de las ventanas están rotos.

Los vecinos denunciaron la situación antihigiénica de la morgue del camposanto municipal. (Foto/Tulia Buriticá)

En el interior del recinto, cuyo piso está lleno de agua, la losa está partida y de color amarillento, además, los vecinos dicen que hacen falta más planchonesdonde colocar a los muertos y no precisamente porque están dañados sino porque aun cuando no todos los días llevan cadáveres, e incluso a veces pasan hasta tres semanas sin ellos, en muchas oportunidades llevan varios muertos y tienen que tirarlos al piso. A esa morgue, explicaron, llevan los cuerpos que son encontrados enterrados y putrefactos en los diferentes municipios del estado.

La falta de luz es otro problema en el cementerio porque “cuando llegan los cadáveres en la madrugada, los tiran como pueden, y eso no ocurriría si el trayecto hasta la morgue estuvieran alumbrado”. En ese sentido, Quitián propone a la gobernadora, trasladar al cementerio las torres de alumbrado instaladas en varios sitios de la ciudad para dar seguridad a la población, y que están desvalijadas, para que ofrecen seguridad y alumbrado en ese camposanto.

Unos proponen la construcción de un cuarto en las adyacencias de la morgue para colocar los restos a falta de restero, por cuanto al parecer, los están colocando en un baño; otros dicen que es el equipo forense el que necesita un cuarto para cambiarse.

Asimismo, a ese depósito de cadáveres también le hace falta pintura, la que tiene, de un azul intenso, la pintaron hace unos ocho años los mismos obreros del cementerio con el material que les queda de los trabajos en las tumbas “para que se vea presentable”.

Y es que al parecer, las condiciones antihigiénicas de la morque no es culpa del personal por cuanto lo limpia y lo lava; según dijeron el día previo a la visita al camposanto, lo habían aseado.

De allí que Quitián consideró que la morgue es insalubre por cuanto es un recinto que no tiene las condiciones mínimas de salubridad, “ni para el personal obrero, porque no tienen tapabocas, guantes y la indumentaria necesaria para ayudar a bajar o a mover un cadáver”.

El interior de la morgue, un espacio pequeño, también presenta humedad y según los vecinos, requiere más espacio porque deben tirar los cadáveres al pido. (Foto/Tulia Buriticá)

Explicó que ante la situación, los vecinos han reclamado a las autoridades municipales en muchas oportunidades, “pero las administraciones que han pasado por el cementerio, han hecho caso omiso”.

— Y nosotros sabemos de la situación que vive el país, pero creemos que el alcalde, la gobernadora y el Ministerio de Salud, deben ponerse de acuerdo para tratar de subsanar este problema.

La alcaldía no tiene el personal especializado para hacer las autopsias, es el ministerio de salud, y la comunidad está supeditada a que vengan los forenses, que a veces duran tres a cinco días para venir a revisar el cadáver para que sea inhumado, y es el ministerio y por lo cual la gobernador debe intermediar, el que tiene la potestad de exigirle al forense que atienda a esos muertos, por eso estamos haciendo la denuncia.

Es de informar que en la morgue llevan todos aquellos cadáveres que se encuentran en avanzado estado de descomposición y que por razones de higiene no se pueden llevar hasta la Morgue del Hospital Central de San Cristóbal. La misma según dicen, no solamente presta servicio a todo el estado Táchira sino también a otros estados vecinos por cuanto según los vecinos, es la única en el occidente del país.

Alcaldía recuperará la morgue
Por su parte, el alcalde de San Cristóbal, Gustavo Delgado, fue abordado sobre la situación e informó que van a recuperar la morgue de la misma manera que otros espacios del cementerio municipal, como la capilla.

— Está en muy malas condiciones, la vamos a recuperar, se va a pintar, se le colocará el alumbrado y los vidrios rotos, todo eso se tiene previsto por parte de la administración del cementerio.

Marina Sandoval Villamizar