miércoles 29 junio, 2022
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No salen del estupor en Naranjales por el fatal destino de Janeth Ovalles

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Vecinos de Los Naranjos, en La Fundación, vía Pregonero, no salen de su asombro debido al trágico suceso ocurrido en horas de la mañana del pasado sábado, cuando un hombre, enloquecido por los celos, acabó con la vida de quien había sido su pareja por varios años y luego se disparó con la misma arma, en hecho ocurrido en el área de cocina de una humilde vivienda, que al promediar la mañana era “un hervidero de policías” que, alertados por vecinos, acudieron al lugar, movidos rápidamente por la presencia de niños y debido a que los testigos reportaron detonaciones de arma de fuego.

A medida que las comisiones de PoliTáchira iban en desplazamiento, sus integrantes recibían información a través de la radio de sus unidades patrulleras. El centralista les informaba que un ciudadano de apellido Sánchez, quien se identificó como familiar de las víctimas, había establecido contacto con ellos e informaba sobre la presencia de dos cadáveres, uno masculino y el otro femenino, cerca de los cuales había un arma de fuego. Sobre los niños, dijo que estaban, sanos y salvos, en la casa de un vecino.

Fue un femicidio

Los hechos ocurrieron en el sector 4 de Los Naranjos, en El Pabellón, vía a Pregonero, y rápidamente la noticia corrió por la zona. Las personas comenzaron a arremolinarse cerca de la humilde vivienda, tipo rancho, de Janeth Ovalles Belandria, venezolana de 30 años de edad, una hacendosa mujer del campo que vivía con sus hijos, menores de edad.

Los vecinos sabían de los problemas que ella tenía con su expareja, Richard Sánchez Pulido, de 41 años, de quien se había separado desde hace algún tiempo por la mala vida que este le daba, a causa de los celos y su comportamiento violento. El hombre se negaba a aceptar que esa relación había llegado a su fin y constantemente asediaba a Janeth, para que lo recibiera de nuevo en su casa, cosa a la cual la mujer se negaba rotundamente.

Aun cuando las autoridades policiales no han revelado detalles, debido a que el caso está bajo investigación de manera conjunta con el Ministerio Público, se sabe que Sánchez Pulido, quien trabajaba como obrero agrícola, se hizo presente sorpresivamente en la vivienda y entre ellos ocurrió una fuerte discusión, que fue el preámbulo de la tragedia.

Ambos estaban en la cocina cuando ocurrió el terrible hecho. El hombre, armado de una escopeta de fabricación casera, arremetió contra su expareja, disparándole y causando su muerte.

Seguidamente, volvió el arma contra sí y se disparó en la cabeza, acabando con su existencia.

Vecinos aterrados por el hecho

Las detonaciones de arma de fuego causaron alarma y pusieron a los vecinos en alerta. Algo grave había ocurrido en la casa de Janeth, lo cual fue comprobado minutos después, cuando una de las niñas de la mujer se hizo presente en la casa de una familia vecina solicitando ayuda. Los vecinos corrieron y a través de las separaciones que existen en la pared de tabla de la vivienda, observaron a las dos personas tendidas en el piso. Algunos ingresaron a la casa con la intención de prestar ayuda, pero, lamentablemente, ya no había nada que hacer. Ambos estaban sin signos vitales.

De inmediato se comunicaron con la policía. La llamada se recibió en el comando de la Policía Estadal en San Rafael de El Piñal, de donde salieron las comisiones. Fueron informados que los fallecidos eran marido y mujer, pero carecían de otros detalles.

Los uniformados, bajo el mando del comisionado Alexánder Guillén, director del Centro de Coordinación Policial en el municipio Fernández Feo, llegaron en cuestión de minutos y de inmediato fueron informados sobre la tragedia. Los funcionarios asumieron la custodia del área, evitando el ingreso de familiares, vecinos o curiosos al sitio donde yacían los dos fallecidos. Aseguraron, como establecen las normas en este tipo de casos, el escenario del crimen para evitar alteraciones o contaminaciones.

Disparos de escopeta

Varios funcionarios de la Brigada Contras Homicidios, adscritos a la delegación San Cristóbal del Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas (Cicpc), llegaron bajo el comando del inspector jefe Dennis Abreu, jefe de la Coordinación de Investigaciones de Delitos Contra las Personas, que asumieron las investigaciones. Estos realizaron inspecciones y procedieron al levantamiento de las víctimas, para su traslado a la morgue del Hospital Central de San Cristóbal y cumplir con los protocolos de ley, entre ellos la autopsia.

Las averiguaciones se iniciaron bajo la premisa del homicidio – suicidio. La mujer recibió una herida con arma de fuego a la atura del tórax, y el hombre en la cabeza, causa de muerte en el mismo lugar de los hechos. Las primeras impresiones de los investigadores están relacionadas con el móvil pasional, puesto que así lo refieren testigos y personas cercanas a los fallecidos. Janeth Ovalles Balandria y Richard Sánchez Pulido convivieron por espacio de varios años y de esa unión nacieron dos niños. Ambos tenían hijos de relaciones anteriores.

Los detectives colectaron el arma incriminada, una escopeta, tipo ´bácula´, que fue enviada a los laboratorios de balística para las experticias y cumplir con los términos de identificación, como arma incriminada. También se tomaron muestras para los análisis de trazas de disparos, que permitirán probar que Richard Sánchez efectuó los disparos.

Los dos cadáveres fueron llevados el mismo sábado a la morgue del Hospital Central, donde transcurrido algún tiempo se hicieron presentes familiares para reclamarlos, una vez que fueron entrevistados por los detectives en la sede del Cicpc y recibieron la orden escrita para hacerlo. Las investigaciones aún no han concluido, pues a pesar de estar claramente definido el móvil y la manera cómo ocurrieron los hechos, se deben concretar algunos detalles previos al cierre de las pesquisas. Este trabajo se está realizando con la coordinación del Ministerio Público.

En tanto, la consternación continúa en la zona de Naranjales, pues el triste y terrible hecho sigue siendo comentado por los incrédulos vecinos, que se han mostrado impresionados por lo ocurrido.

Los dos cuerpos fueron trasladados a la morgue del Hospital Central de San Cristóbal, donde se hicieron presentes sus familiares para reclamarlos. Armando Hernández

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