Brasil, profeta en su tierra

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(Foto/La Nación) La Canarinha se tituló campeón de la Copa América 2019.

América tiene un nuevo monarca. El seleccionado brasileño de fútbol se tituló ayer campeón de la Copa América 2019, luego de derrotar a su similar de Perú por un marcador de 3 goles a 1, en el encuentro que representó la gran final del certamen deportivo, y que se realizó en el mítico estadio Maracaná, ubicado en la ciudad de Río de Janeiro.

Con tantos de Everton, Gabriel Jesús y Richarlison, la Canarinha pudo imponerse ante un combinado inca que solo pudo descontar a través de su capitán, Paolo Guerrero.

El duelo comenzó con un Perú encimado; controlando el balón durante los primeros compases del encuentro, similar a como se le planteó a Chile, lo que nos hizo pensar que iba a efectuar otra actuación parecida a la que realizó contra los australes.

No obstante, la Verdeamarella supo aguantar y hacerse con la pelota, para que solo fueran cuestión de minutos la caída del primer gol. Fue Everton quien abrió el marcador, luego de una gran genialidad de Gabriel Jesús, quien desde la banda derecha quedó libre de marca, tras regatear a dos rivales, y centrara hacía el área peruana, para que su compañero rematara, sin marca alguna, y venciera al cancerbero Gallese, justamente, al  primer cuarto de hora del partido.

Brasil continúo con el dominio de la pelota, aunque dejando jugar un poquito más a Perú, razón de ello, en los últimos minutos de la primera parte llegó la anotación del cuadro de la franja roja, gracias a un buen momento de asedio a la portería local.

A los 44´, Thiago Silva comete una clara mano en el área, por lo que el árbitro principal sentenció tiro penal, el cual fue ejecutado por Guerrero, cobrando hacia la derecha de Alisson, mientras que esté fue en dirección contraria.

Lamentablemente, Perú no supo manejar las emociones del empate y rápidamente cometió un garrafal  error que volvió a colocar a Brasil por delante en el marcador.

Cuando iban tres minutos de descuento, Firmino le robó la pelota a Yotún, misma quedó en los pies de Everton, quien habilitó a Jesús, para que rematara en mano a mano con Gallese y colocará la segunda diana amazónica.

Desconsolados por tan rápida anotación, los incas se fueron al vestuario. El estratega argentino, pero que dirige al seleccionado peruano, Ricardo “El Tigre” Gareca, puso toda la carne en el asado en la segunda mitad.

Poco a poco fue sumando piezas ofensivas, más aún cuando Brasil se quedó sin una de sus principales cartas, la de Gabriel Jesús, quien abandonó el juego tras ver dos veces la tarjeta amarilla. Eso fue al minuto 70.

Nuevamente, la diosa fortuna sonrió a los Incas, pero tampoco aprovecharon la situación. Tité también jugó sus naipes, retiró jugadores ofensivos y metió defensivos, lo que le cortó el ritmo creativo al compromiso, cayendo el juego en un letargo.

Justamente, cuando Perú volvía a tomar confianza y atacaba el arco brasileño, el tercer y lapidario tanto carioca llegó al marcador. A los 90´, Everton fue derribado en el área andina; el recién ingresado Richarlison cobró como se debe, ceñido al palo derecho de Gallese, y aunque el portero fue allí, no pudo evitar la caída de su arco. Un gol que se transformó en la estocada final a un colectivo ya herido de muerte.

Con el Maracaná enfiestado, y con otro título más para las vitrinas brasileñas, la Verdeamarella sumó su octava Copa América. Esta vez no hubo “Maracanazo”, ni tampoco “Mineirazo”. Brasil espantó a sus fantasmas del pasado e hizo respetar la casa. (Favio Hernández)