Inicio Frontera 30 cuadras de cola para ingresar a San Antonio del Táchira

30 cuadras de cola para ingresar a San Antonio del Táchira

Este martes hubo congestionamiento para ir a la frontera. (Foto: Jonathan Maldonado)

Ciudadanos lamentaron durar hasta dos horas en la fila

Jonathan Maldonado

Los embotellamientos dominaron este martes, en horas de la mañana, en la vía que conduce hacia Peracal, en el municipio fronterizo de Bolívar, frente al gran número de vehículos que trataba de ingresar a la ciudad de San Antonio del Táchira.

La cola, a simple vista, se hacía interminable. La fila de vehículos, a ciertas alturas, perdía el orden y empezaba a ensancharse debido a que algunos conductores tomaban el otro carril, el de salir de San Antonio.

Vehículos particulares y unidades del transporte público se divisaban en una cola, ante el sol abrasador de la zona, haciendo que la espera se hiciera aún más agónica para conductores y pasajeros.

Gran parte de los ciudadanos que llegan a la frontera tienen como objetivo principal cruzar a Colombia, por medio de los caminos verdes o trochas, que se han convertido en los puentes no oficiales para ir o venir del vecino país.

Hernando Quintero, quien viajaba en su carro con familiares, llevaba dos horas en cola. Su rostro ya lucía cansado y aún no había iniciado sus diligencias. «Voy a Cúcuta a comprar alimentos», aseguró quien reside en la ciudad de San Cristóbal.

«Es demasiado lento el proceso en Peracal por parte de los funcionarios», puntualizó Quintero, al tiempo que enfatizaba en que, desde el cierre de los pasos binacionales a causa de la pandemia, «he bregado por las trochas», para llevar a cabo sus diligencias.

En torno a la posibilidad de hacerles un llamado a las autoridades, se mostró escéptico, pues cree que no hacen nada en pro de los más afectados. «Ellos actúan de acuerdo con lo que más les conviene», dijo.

Otros, por su parte, indicaban que llevaban una hora en fila y conminaron a las autoridades a ser más rápidas en los procesos de revisión de vehículos, ya que resulta «muy incómoda la larga espera. Ya uno no puede optar por prender el aire acondicionado».

Este martes, cuando sí abrieron las trochas, el caudal del río se calmó y permitió la instalación de los puentes improvisados. El canal humanitario, entretanto, lució tranquilo, a diferencia del lunes 11 de septiembre, cuando un río de gente se acercó a la aduana principal con el propósito de atravesar el puente internacional Simón Bolívar.

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