La desolación ganó terreno en la frontera frente a rumores de cierre de los puentes

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La diferencia de la movilización de personas fue notoria en el terminal terrestre. (Foto: J.Maldonado)
Así estuvieron las calles de San Antonio del Táchira. (Foto: J. Maldonado)

Los viernes suelen ser los días de mayor tránsito de ciudadanos en la frontera; sin embargo, este 14 febrero fue la excepción, debido a los rumores de cierre de los pasos binacionales, que se diseminaron por varios estados del país, provocando que miles de venezolanos se abstuvieran de viajar a esta zona.

El puente internacional Simón Bolívar registró una tímida circulación. Desde la avenida Venezuela, en San Antonio del Táchira, hasta La Parada, en Colombia, la desolación ganó terreno, pese a que nunca hubo una información de las autoridades colombianas que confirmara las especulaciones de cierre por el paro armado, anunciado por grupos irregulares en el vecino país.

La Parada, zona comercial neogranadina, mantuvo sus negocios abiertos pese al poco flujo de personas. “Pensé que la frontera iba a amanecer cerrada, pues ese fue el comentario de todo el mundo”, dijo Mauricio Artiaga, habitante de San Antonio del Táchira. “Ahorita voy a La Parada a hacer unas compras”, señaló.

En la Villa Heroica, como también se le conoce a San Antonio, las calles más atestadas -aquellas cercanas a la avenida Venezuela- lucieron despejadas de vehículos. “Hoy va a ser un día muy flojo”, sentenció un vendedor informal.  “Mucha gente creyó que cerrarían la frontera, por eso no bajó”, prosiguió.

Los estacionamientos que hay en la ciudad también se vieron afectados frente a los pocos conductores particulares que arribaron a la frontera. Incluso hubo quienes titubearon en abrir, por la soledad que reinó.

Pocos usuarios en el Terminal

El Terminal de Pasajeros de San Antonio del Táchira, el que presenta mayor movimiento en la actualidad, también registró poca presencia de usuarios.  Cerca de las 12:00 m., hora en la que ya muchas personas suelen regresar de Cúcuta, mostraba un rostro tímido.

Grisel Carrión, vendedora informal en el puerto terrestre, manifestó la preocupación ante la disminución en las ventas. “Han bajado muchísimo”, aseguró al tiempo que detalló: “me imagino que esto se debe al paro que hay en Colombia”.

Carrión, de 35 años, con nueve meses en la frontera tras dejar Puerto La Cruz, espera que este escenario cambie rápido. “La experiencia ha sido algo ruda, pero para adelante”, sentenció a modo de colofón.

El paro armado, según lo anunciado por los grupos irregulares, tendrá una duración de 72 horas.

Migrantes venezolanos enviarons entidos mensajes a sus familiares

Venezolanas en La Parada, en Colombia, que laboran como vendedoras informales, aprovecharon que este 14 de febrero se celebró el Día del Amor y la Amistad, para enviarles un mensaje a sus seres queridos, desde la distancia provocada por el éxodo.

Noris Pérez, de 62 años, vende café y cigarrillos en La Parada. “Le mando un saludo y un abrazo a mis hijos y a mi mamá. Aquí estoy, luchando, vendiendo mi café y cigarrillos”, fueron las emotivas palabras que dirigió a sus familiares, con motivo del Día de San Valentín.

“Los amo y los extraño”, soltó, por su parte, Sugey Ojeda, informal desde hace ya varios meses en la zona neogranadina, en referencia a sus progenitores. “Son los mejores padres que Dios me pudo haber puesto en la vida”, prosiguió quien es oriunda de los Valles del Tuy.

Rosimar tiene poco tiempo en La Parada. Es la primera vez que pasa el Día del Amor y la Amistad alejada de sus hijos y de su madre. “Tatiana y Sebastián, los amo mucho”, afloró con el sentimiento de una progenitora que anhela estar cerca de ellos.

Al igual que estas historias, otras miles rodean a la localidad colombiana, la cual es escogida por muchos venezolanos que huyen de la crisis país.(JM)