viernes 29 mayo, 2020
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Bonos Pdvsa, salieron de cuarentena

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Marco Tulio Arellano

 

“El neoliberalismo es como cuando el cáncer entra en metástasis; el capitalismo en su fase neoliberal mata a la vida social, la acaba, la descuaja, la tritura”.

Hugo Rafael Chávez Frías (Inauguración del Centro Médico de Diagnóstico y Alta Tecnología, en La Guaira, 10 de marzo de 2006)

 Siempre hemos sostenido a viva voz y a los cuatro vientos que: “somos chavistas, convictos y confesos pero nunca genuflexos”, todo ello con el riesgo de ser tildados de “contrarrevolucionarios” por algunos compañeros que pregonan ser “más chavistas que Chávez”.

Como estamos en Semana Santa podríamos también decir, en tiempos bíblicos, “de todo hay en la Viña del Señor” y así lo hemos entendido en nuestra actuación, en la vida pública y social del país  siempre como periodistas en defensa de la justicia y de la verdad.

Ahora cuando estamos en tiempos de cuarentena por el coronavirus y la reflexión gira en torno al viacrucis o la pasión y muerte de Jesús, por  época de Semana Santa, hemos recibido información (de buena fuente) relacionada con el manejo del pago a Tenedores de Bonos Pdvsa en el mercado bursátil.

Resulta y acontece que muchos de esos bonos que han sido puestos en venta en el mercado financiero, por altas autoridades de la industria petrolera y del  mundo económico del Estado venezolano, son manejadas por funcionarios quienes estuvieron vinculados al despojo del Fondo de Pensiones de los jubilados de Pdvsa, en tiempos del Virrey “rojo rojito” Rafael Ramírez Carreño.

No podemos echarle toda la culpa al prófugo y ahora “chavista puro” RR – así como se proclama también el General Cliver Alcalá Cordones – sólo falta que salga en su defensa, como lo hizo en su momento con Chávez, a punta del dinero que manejaba de Pdvsa, para ahora traicionar la causa revolucionaria acusando directamente al Presidente Nicolás Maduro de corrupto (estamos en los tiempos de judas).

Por cierto hemos visto en los últimos meses, salir amanuenses en su defensa, e incluso llamando a un acuerdo o pacto de paz entre el Virrey “rojo rojito” y el Presidente Obrero, esto como una vía dizque para la defensa de la República Bolivariana de Venezuela, ¡vaya ilusos!

El asunto es que en los actuales momentos la situación del manejo de los fondos e intereses usurpados a los jubilados de la industria petrolera y petroquímica nacional, ha seguido su curso y el mapa de ruta se cumple a perfección (pago de los bonos petroleros) mientras los jubilados seguimos pelando y ahora agravados, por el caso del Coronavirus.

Es lamentable y contradictorio que en tiempos de Revolución, se haya realizado un mal manejo de dinero proveniente del ahorro de los jubilados de la industria petrolera y se hubiera utilizado para otros fines distintos a su origen; es decir, al aseguramiento del futuro de ex trabajadores petroleros que dedicamos parta de nuestra vida al servicio de la primera industria del país, Pdvsa.

Como revolucionarios podríamos entender que por la vía legal podría haberse dado figuras financieras o préstamos para proyectos de alta importancia social para el Estado venezolano y por ende para beneficio de la población de nuestro país (Corpoelec, Cantv, Misión Vivienda,etc.).

Pero los hechos parecen demostrar que hubo incumplimiento de las normas establecidas por la Leyes de la República para estos casos; sobre todo, en lo correspondiente a las reglas de acuerdos o pagos de intereses o bienes de capital entre entes del Estado y en este caso, el Fondo de los Jubilados de Pdvsa es privado.

Para el uso de divisas del Fondo de los jubilados de Pdvsa, no hubo el más mínimo respeto a las normas constitucionales y a las figuras  establecidas para el legal funcionamiento del pago de intereses de los haberes a los asociados (beneficiarios).

Lo que hubo fue un acuerdo amañado y violatorio a la Leyes financieras de la República, cuando se cambiaron los estatutos del Fondo de Pensiones de los Jubilados de Pdvsa, con la anuencia de altas autoridades de la industria, en su momento, lideradas por el ciudadano Rafael Ramírez Carreño, para entonces presidente de la industria y ministro de Energía y Petróleo y novio de la madrina.

Esta patraña o adefesio jurídico fue ordenada por altas autoridades de Pdvsa en su momento. Se tiene conocimiento, por ejemplo, como en noviembre de 2014 se cambiaron los estatutos del Fondo de los jubilados, para pasar toda acción y decisión financiera a las altas autoridades de Pdvsa en actos de Registro Público.

Las autoridades de Ajip que realizaron la investigación y que hoy manejan las cifras involucradas, superiores a los 7 mil millones de dólares, propiedad de los jubilados de la industria petrolera y petroquímica nacional (bienes e inmuebles, bonos, pagares, haberes e intereses) fueron desviados de uso y derecho (malversación de Fondos).

Existe confesión de abogados de la propia industria (hoy arrepentidos y jubilados) quienes cumpliendo instrucciones superiores participaron en los actos jurídicos para el cambio de los estatutos del Fondo de Pensiones (art. 33 y otras normas). Aparecen algunas firmas de quienes lo autorizaron: Rafael Ramírez, Eulogio Delpino, Wills Rangel, Asdrúbal Chávez y Simón Zerpa, entre otros gerentes de Pdvsa.

 

Desde luego que todos estaban cumpliendo instrucciones y participando de un acto administrativo (al margen de la Ley) por aquello de “quienes hacen las leyes hacen la trampa”.

Todo se hizo para satisfacer intereses superiores pero desconociendo a los verdaderos actores legales y verdaderos propietarios de los ahorros, los más de 29 mil ex trabajadores petroleros de todo el país.

Hay un refrán popular que dice “no tiene la culpa el ciego sino quien le da el garrote”. Resulta que detrás de todo este adefesio jurídico “ordenado desde arriba”, como acostumbran a decir los ejecutores, está un protagonista que hoy sigue teniendo influencia en Las altas esferas económicas y financieras del Estado venezolano y que era la mano derecha de las finanzas del prófugo “rojo rojito”, Virrey de las Finanzas en los tiempos del Comandante Chávez.

El alto funcionario que hoy sigue ejerciendo altos niveles de decisión financiera en el Gobierno del Presidente Nicolás Maduro, es el principal motor de la toma de haberes e intereses del Fondo de Pensiones de los Jubilados y que hoy, autoriza el pago de intereses a los tenedores de bonos, con dinero de dicho Fondo transferidos al mercado bursátil internacional.

En este aspecto existen oscuras experiencias a las cuales se les echo tierra en su momento, como lo fue el recordado Caso Illaramendi, agente financiero facultado por el entonces presidente de Pdvsa “rojo rojito” , para manejar más de 350 millones de dólares; este desaparecido personaje, incluso quiso burlar a las autoridades de los Estados Unidos (caso que fue conocido públicamente).

La herencia que hoy reclamamos los jubilados de la industria, es un acto de justicia y de antecedentes que ya cursan por el Poder Moral y sus instituciones, como la Defensoría del Pueblo, la Fiscalía General de la República y la Contraloría General y por lo cual sabemos, es un caso también conocido  por el Presidente Nicolás Maduro.

 

No es casual que todos los frenos e “ignorancia voluntaria” del Estado venezolano para el cumplimiento del pago de las deudas, se haya mantenido abiertamente a espaldas del estado de derecho y en contra de los jubilados y las familias de más de 29 mil ex trabajadores de Pdvsa.

Los jubilados a través de Ajip y Cenajip, máximas instancias de representación legal hemos procedido, en tiempos de revolución, de la manera más acorde con los principios de justicia y de derecho que tiene la República Bolivariana de Venezuela y que establece la Constitución de 1999.

Nada de los pasos dados en los reclamos de nuestros derechos y legítimos bienes e intereses del Fondo de Pensiones, (incluso los bastonazos) se han hecho por vías irregulares o atajos, como si procedieron algunas autoridades del Estado y de la industria en su momento, cuando hicieron uso de los haberes en divisas pertenecientes a los jubilados de Pdvsa.

Repetimos como revolucionarios – en nuestro caso como opinión muy personal – pudiéramos entender que se hubiesen hecho préstamos legalmente soportados al Fondo de Pensiones de nuestra propiedad, pero lo injusto e insano, son los procedimientos empleados para cambiar los estatutos.

Además de ello, es injusto también que se haya pasado el tiempo y en nuestras narices se autoricen y se paguen intereses a los tenedores de bonos internacionales o nacionales, pero no se cumpla con el pago de la DEUDA  LEGITIMA que tiene la Junta Administradora del Fondo, APJPDV con los 29 mil jubilados de Pdvsa.

“La justicia tarda pero no olvida”. Bajo esta sentencia los jubilados de la industria petrolera y petroquímica de todo el país, insistimos a las más altas instancias del Estado venezolano, para que nos retribuyan los pagos de intereses de pagarés y de haberes pendientes del Fondo de Pensiones y se restablezcan los originales estatutos del Fondo.

Los proyectos del Estado para el pago de sus recursos, fueron metidos todos – según fuentes fidedignas – en Proyectos Paraguas, luego de haberse procedido al adefesio jurídico de utilizar recursos del Fondo de Pensiones (uso indebido e ilegal) para el pago de dichos proyectos, transferidos dichos recursos – presuntamente – al FONDEN, Fondo Nacional del Estado, quien manejo en su momento, el actual ministro de Finanzas y quien era a su vez Gerente Corporativo de Finanzas en Pdvsa.

El funcionario en referencia, creemos podría ser la persona autorizada para darle una explicación con pelos y señales al Presidente Maduro,  de lo realizado por instrucciones del superior para el momento, el Virrey “rojo rojito”.

Este funcionario, es de conocimiento público, fue también reconocido por su experticia financiera por el actual Gobierno del Presidente Nicolás Maduro y designado ministro.

Su acenso fue institucionalizado en Gaceta Oficial No. 41265, cuando se designó al señor Simón Zerpa como ministro de Economía y Finanzas, según Decreto Presidencial 3.126, el 26 de octubre del 2014, año justamente de los cambios de estatutos (art. 33) del Fondo de Pensiones de los Jubilados de Pdvsa.

Este alto funcionario debe dar una explicación al país y al Estado venezolano sobre los hechos propiciados u órdenes recibidas en su momento, para hacer uso del dinero en divisas (presuntamente más de 7 mil millones de dólares).

En Ajip, gracias a la última junta directiva liderada por Héctor Villalobos, Omar Antúnez y Helena Pino Blanca (criticada injustamente) se ha procedido por las vías constitucionales y a las instancias correspondientes del Poder Moral, para que se restituya y sea resarcida la acción inconstitucional, la cual fue protocolizada con el cambio de estatutos del Fondo de Pensiones, el 26 de noviembre del año 2014.

Es un presunto acto írrito el utilizar recursos de un Fondo para otro Fondo, argumentando pagar proyectos sociales, caso que si bien pudiera ser indispensable y justificado para el país, no se cumplieron los pasos y procedimientos legales para dicha transferencia, si la hubo por esta vía.

En su momento, por una supuesta malversación de fondos, se cambiaron (ilegalmente art. 33) los estatutos del Fondo de Pensiones de los jubilados de Pdvsa (hay soportes y documentos de respaldo en Ajip).

Los jubilados de la industria petrolera y petroquímica creemos en el Estado de Derecho, y como chavistas – en nuestro caso – reconocemos que en un Estado Revolucionario, habrá justicia y se harán los correctivos necesarios por parte de la nueva Junta Interventora de PdvsaDr. Alí Rodríguez Araque”…¡Exigimos Justicia ya!

¡Amanecerá y veremos!

 

 

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