miércoles 5 agosto, 2020
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Atendió a un paciente contagiado y se aisló de manera responsable

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Convertidos en héroes de carne y hueso, sin nadie preguntarles si querían o no, pero su compromiso de salvar vidas los coloca en primera línea de combate ante el COVID-19


Por Daniela González

Con una bata blanca, careta, mascarilla, y encomendada a Dios, cada día María Alejandra Zambrano Guillén, una joven de 26 años de edad, sale a laborar como médico cirujano en el hospital “Ernesto Segundo Paolini” y en las clínicas privadas de San Juan de Colón del estado Táchira.

María Alejandra, graduada de la Universidad “Rómulo Gallegos” y con diplomado en Emergencias Médicas, no se considera una heroína, pues desde pequeña su inclinación por la medicina fue evidente en sus juegos infantiles, pero de algo ella está segura y es sobre el compromiso y responsabilidad que conlleva ejercer su profesión.

“Estamos en un momento crucial y más que no contamos con los mejores equipos, no solo en Venezuela sino a nivel mundial, y es cierto que estamos exponiendo nuestras vidas, la de nuestra familia, pero por eso yo no me considero un héroe, porque es algo que yo decidí y asumí desde el momento que comencé a estudiar esta carrera; siempre me imaginé ser médico, cuando niña jugaba con las muñecas y yo era la doctora. Fue un sueño que se volvió real y lo asumo con responsabilidad y compromiso”, cuenta.

En tan poco tiempo de graduada jamás pensó que le tocaría prestar sus servicios médicos ante la llegada de una pandemia de esta magnitud, pero es lo que le tocó vivir.

Responsablemente, se encuentra aislada

María Alejandra cuenta que actualmente se encuentra aislada, luego de tener contacto con un paciente positivo para COVID-19, a pesar de cumplir con los implementos de bioseguridad, tuvo exposición con un paciente que presentaba sintomatología y al referirlo a San Cristóbal, dio positivo en la prueba PDR; responsablemente, la doctora decidió aislarse, mientras pasan los días y realizan pruebas para verificar que no resultó contagiada.

—Estoy en estos momentos aislada, por mi bienestar, por el de mis pacientes, por el de mi familia, ya que estuve en exposición con un caso positivo y estoy cumpliendo los protocolos. Sentí temor en un momento, pero ahora no; es más la preocupación porque hay mucha inconsciencia por parte de las personas que no toman esto en serio, de verdad hay que hacer un llamado a la población para que se cuide, lo que estamos viviendo es real y somos nosotros los que estamos en primera línea, enfrentándolo con todo el compromiso, con toda la responsabilidad y asumiendo las consecuencias que puede traer, como la que estoy pasando por estos momentos— explica con soltura.

Ante su situación, hizo un llamado a la población, a que se ponga en el lugar de los médicos, pues son ellos quienes están en primera línea de combate, y si el colectivo no cumple las medidas, complica las cosas; “no deben exponerse, no hacer fiestas, reuniones que ameriten aglomeración de personas”, pues en su caso, no es nada grave, es solo un aislamiento preventivo, pero a su juicio no ha sido fácil el hecho de estar sola por 14 días.

“Uno está acostumbrado a estar trabajando, a andar haciendo cierta cantidad de cosas; es como un momento de reflexión, de encuentro conmigo, y de cierto modo necesitaba este aislamiento, a pesar de que no es fácil estar sin la familia”, dice la doctora.

La parte afectiva se deja a un lado

María Alejandra explica su larga jornada laboral y sus cuidados para proteger a su entorno ante la presencia del coronavirus.

“Antes de estar aislada, cada mañana, siempre le doy gracias a Dios por el nuevo día, porque tengo una familia maravillosa y eso siempre lo agradezco; mi rutina es colocarme mi ropa de trabajo, que no la mezclo con la ropa de diario, salgo por la parte de atrás de mi casa, tengo los zapatos allá, ya es una costumbre que hay en la casa, para no utilizar los zapatos con los que salimos; me voy con mi mascarilla, gorro y la careta, incluso la estaba utilizando para el área de emergencia, pero ya es necesario utilizarla a diario. Cuando regreso a mi casa, después de tres días, porque hago guardias seguidas, llego y lo mismo, de una vez a ducharme; tratamos de mantener la distancia, la parte afectiva la hemos dejado a un lado por lo mismo, es algo de acostumbrarnos, y más cultural, hacerlo por protección y el bienestar de todos nosotros; eso lo hemos modificado en nuestro hogar”.

La doctora lamenta el gran número de médicos fallecidos, en tan poco tiempo en el país. “Colegas que entregaron todo y que han fallecido por esto. Venezuela  tuvo más tiempo para prepararse, porque comenzó primero en China y luego se fue propagando, hasta llegar a Latinoamérica. Tal vez fuimos inconscientes, y me incluyo, porque al inicio de verdad no pensé, cómo lo estamos viviendo ahora, hay mucha irresponsabilidad por parte del colectivo, es lamentable que tantas personas tengan que fallecer, que las familias tengan que sufrir, siento que de verdad hay que crear consciencia en las personas. Yo sé que es estresante estar encerrado en casa, que hay que cumplir con todas las medidas, porque Venezuela todavía no ha llegado al pico; esto es como apenas el inicio”.

No es fácil ser médico en Venezuela

—No es fácil ser médico en Venezuela, a diferencia de otras carreras, y lo digo desde mi perspectiva, no es fácil trabajar en condiciones que no son óptimas, pero a pesar de todo, seguimos en pie y en marcha, porque creemos en el país y en las personas que están luchando el día a día y forman parte de esto. Entonces, hay que ser pacientes y conscientes, porque si no somos conscientes y no aceptamos la realidad por la que estamos pasando, no vamos a ser parte de la solución sino del problema. Sé que en algún momento esto va a pasar y seremos parte de la historia.

“Si llegara a morir y volviera a nacer, elegiría ser médico, a pesar del sacrificio y de tantas cosas, amo lo que hago y sí, vale la pena seguir luchando, no hay nada más satisfactorio que la sonrisa de un paciente, de un niño o el primer llanto de un recién nacido, es algo que te llena”, dijo la joven profesional de la Medicina.

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