“Con esta depresión económica salir a la calle es un acto heroico”

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Comercios cerrados es la modalidad en el Táchira.

Venezuela, para el economista Aldo Contreras Sanita,  está cada vez más deprimida, tanto desde el punto de vista psicológico para sus ciudadanos, como en este caso el económico, “que con el pasar del tiempo la estanflación (alta inflación y caída de la producción) se hizo parte cotidiana de la vida de los ciudadanos”.

—De esos más de 25 millones que aun quedamos en el país, pues son más de 6 años de caída sostenida y alta inflación. Salir a la calle de por sí solo es un acto heroico, la depresión económica salta a nuestra vista, caracterizada por negocios cerrados, quebrados, saqueados o bien que fueron expropiados; lo cierto es que hoy no están, no funcionan, dejaron una cuota del mercado sin cubrir-, destaca.

Explica el economista que la hiperinflación inicia en octubre de 2017, “pero su poder destructivo ha sido veloz, el país a simple vista parece que ha pasado por una catástrofe o una guerra, a la fecha alcanza la histórica cifra de 2.295.981,8% anualizada (dato de la AN), ocasionada por los controles de cambio y precios, la errada política monetaria y fiscal, el modelo económico ortodoxo, la ausencia de autonomía por parte de BCV, y la visión comunista de los medios de producción, entre otros”.

— Todos los datos macroeconómicos que se revisan o estiman son catastróficos una caída el PIB en 2017 superior al 15,60%  para el 2018 -18% sumado a la proyección de inflación para el 2.019 por parte del FMI que asciende a 10.000.000%-, afirmó.

Pérdida del poder adquisitivo

Economista Aldo Contreras Sanita.

Dice el profesor universitario que sin lugar a dudas, “estamos peor que Cuba, la crisis migratoria, económica, política, social y humanitaria atiende los titulares de todo el país, y lo peor el problema estructural de la economía sigue sin atenderse, la producción petrolera apenas asciende a barriles 1.100.000 por día cifras de la OPEP versus la meta de más de 6.000.000 que debíamos estar produciendo, la pérdida total del poder adquisitivo se suma a esta serie de problemas pues un venezolano hoy devenga  apenas 5,45USD mensuales por debajo de salarios como el cubano que ronda los 30 USD mensuales o la República del Congo con unos 40 USD mensuales”.

—Los estragos de la hiperinflación van haciendo de las suyas, en los más de 17 meses que lleva instaurada en el país,  llevando los precios a niveles inimaginables y por encima de los precios internacionales, características propias de este fenómeno, pues por ejemplo un yogurt en Venezuela cuesta aproximadamente 3.80USD mientras que en Colombia este mismo producto cuesta en promedio 0,33 USD, de allí que en la ciudades fronterizas, bien sea Brasil, Paraguachon, Cúcuta, Islas del caribe, y hasta Bogotá, se han convertido en el supermercado para una parte de la población no mayor al 20% que su poder adquisitivo le permite comprar divisas y trasladar su consumo hacia esos mercados, en donde principalmente se compran alimentos y medicinas, lo que en estos primeros meses del año ha puesto contra las cuerdas a muchas empresas por la caída en sus ventas y lo difícil de hacer negocios, viendo sus flujos de caja contraídos en más de un 40% respecto del año 2018- sentenció.

“Venezuela en el último puesto”

El economista, afirma que: “Venezuela se encuentra en el último puesto del índice de libertades económicas publicado por el Instituto Fraser ubicándose en el puesto 162 de 162 países evaluados,    una economía deprimida, con sus niveles de reservas internacionales más bajos en mucho tiempo apenas 8.000 millones de USD, en default, con sanciones unilaterales y globales financieras por parte de diversos países, sumado al  riesgo país de 5305 puntos el más alto de las economías emergentes,  cifras para nada alentadoras, y con expectativas poco alentadoras de mejora, hasta no lograr definitivamente un cambio en el modelo económico”.

—Esto ha traído como consecuencia la dolarización y colombianización de la economía Venezolana  de facto  por parte de sus agentes económicos en más de un 70% de sus transacciones comerciales, que busca proteger sus ahorros por un lado ante la hiperinflación, y sumado a la desaparición de bolívares en efectivo que hoy solo representan el 5,6% del total del dinero en circulación,  han llevado a que hoy empresas y servicios privados se trances en dólares norteamericanos, pesos colombianos, oro, real brasileño y claro está el uso de las criptomonedas, ello depende del Estado del país donde se haga la transacción comercial-, apuntó.

Para Contreras Sanita,  las empresas alertas pues no acceden al crédito, a la fecha son casi nulos los créditos empresariales ello por los encajes legales impuestos recientemente por parte del BCV uno del 100% y el encaje legal marginal superior al 57% con el fin de secar de bolívares la económica y reducir el impacto en el tipo de cambio (dólar), “lo que puede traer consigo para la banca una crisis financiera generalizada, que pondría adicionalmente al país en otra crisis sumado a todas las ya acumuladas”.

Augusto Medina