Las penurias que se viven dentro del Ambulatorio Urbano de La Fría

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Las ambulancias están estacionadas. No están funcionales. (Foto/Daniela González)

Las 3 ambulancias fueron estacionadas, sin saber cuándo será la próxima vez que realizarían un traslado de emergencia; allí permanecen bajo techo, pero sin neumáticos.

Alumbrando con la luz de los teléfonos ingresamos al pasillo, donde dos avisos indican que nos encontramos en la Sala de Preparto y Sala de Postparto.


Por Daniela González

El principal centro de salud de La Fría se paralizó en el tiempo, la escasa inversión por parte de las autoridades hizo que los pasillos quedaran abandonados y lo que en algún momento funcionó en su totalidad, hoy día se encuentra clausurado, solo permanece operativa el área de emergencias.

Los habitantes del municipio García de Hevia cuentan con el CDI, los privados y el ambulatorio urbano, tipo II, que sería el principal nosocomio de la ciudad, y que actualmente solo está operativo el área de emergencias; los médicos, enfermeras y demás profesionales de la salud que allí laboran intentan, con los pocos medios a su alcance, continuar prestando su servicio en beneficio de los habitantes de la zona norte del Táchira.

A cambio de mantener su nombre en reserva, por no contar con el permiso para declarar a la prensa, un trabajador nos permitió la entrada al centro de salud; una puerta y un pasillo dividen el área de Emergencia en el ambulatorio urbano, tipo II, iniciándose el calvario de los profesionales que día tras día prestan su servicio a las personas que acuden para ser atendidas ante cualquier eventualidad.

Las ambulancias ocupan espacios

Las tres ambulancias fueron estacionadas, sin saber cuándo será la próxima vez que realizarían un traslado de emergencia; allí permanecen bajo techo, pero sin neumáticos; según un informante, a uno de los vehículos deben realizarle un trabajo en el motor, pero hasta la fecha “no han asignado presupuesto”.

El personal médico debe solventar las emergencias que ameritan traslado, con pacientes de gravedad, apoyándose en los demás centros asistenciales o con vehículos particulares. para no esperar y colocar en riesgo la vida del paciente.

Las penurias dentro del ambulatorio

Tras este deprimente panorama del parque automotor, logramos ingresar al área de hospitalización, pediatría, enfermería, preparto, postparto, cocina; un aviso de la Fundación Amigos de la Medicatura -Fundamed- da la bienvenida a un lugar que sorprende, tras mostrar parte de las láminas del techo y el precario estado del cielorraso, pues al producirse lluvias en la zona inicia el calvario de los trabajadores, que a pesar de las adversidades tratan de atender a quienes ameritan ayuda médica.

Se ve abandonado el principal centro de salud de La Fría. (Foto/Daniela González)

“Esto no está del todo abandonado, no se encuentra operativo, pero prestamos el servicio de hospitalización, de casos leves, como infecciones de piel y partes blandas; cuando el paciente está muy complicado no podemos tenerlo acá, porque las condiciones no son aptas”, espetó el informante, quien temerosamente nos mostraba las habitaciones con algunas camas desprovistas de colchones, paredes con orificios y filtraciones.

Así se observa una de las salas. (Foto /Daniela González)

“En estas dos habitaciones, en oportunidades hospitalizamos a los pacientes leves; cuentan con aire acondicionado y con sus baños, que se encuentran con buena limpieza; nosotros tratamos de dar lo mejor para atenderlos, hay personal de acá que se lleva las sábanas y cortinas para lavarlas en su casa porque el área de lavandería dejó de funcionar hace tiempo”, lamentó el hombre.

Trataron de solventar con un bingo la reparación del techo

Sin tener fecha exacta y con el apoyo de todos los trabajadores, lograron realizar un bingo para recolectar dinero y reparar el techo del ambulatorio, pero fueron estafados por quienes iniciaron la reparación, que empeoraron la problemática.

El personal hace esfuerzos, pero no es suficiente. (Foto/Daniela González)

“Iniciamos la reparación, pero las personas que hicieron el trabajo no lo hicieron como era y colapsó el machimbre plástico, que fue el techo que se colocó”.

A pesar de esta crisis hospitalaria, el espacio se encuentra con energía eléctrica, hasta que accedemos al ala de lo que en algún momento funcionó como Postparto.


Ni un bombillo ilumina el lugar donde funcionaba el área de postparto

Alumbrando con la luz de los teléfonos ingresamos al pasillo, donde dos avisos indican que nos encontramos en la Sala de Preparto y Sala de Postparto.

Hace dos años, aproximadamente, los galenos lograban atender a las mujeres embarazadas; hoy día fue olvidada por los gobernantes y las autoridades de salud.

Colchones y camas arrinconadas; desprovisto de energía eléctrica, con filtraciones en paredes y pisos, además de un cielorraso totalmente destruido, hacen de este importante lugar, testigo del nacimiento de miles de bebés, uno de los más tenebrosos, a la espera de ser rehabilitado por los entes competentes.


Continúan atendiendo en el ambulatorio urbano

Las penurias parecen quedarse en privado por parte de los trabajadores de salud, pues los pacientes son atendidos en el área de emergencias, por la entrada principal, que ya está decorada para Navidad, y más de veinte personas se encuentran a la espera de ser atendidas por los galenos.

“A mí me tratan muy bien; el personal es de primera, los doctores y las enfermeras nos atienden y nos indican el tratamiento. Hoy estoy aquí porque mi hijo ha tenido complicaciones estomacales y ya me lo están atendiendo; siento que el lugar lo tienen cuidado”, dijo Arminia Gutiérrez.

Los galenos y personal de salud también han habilitado varios espacios para prestar apoyo en el área de postparto, y para las emergencias que puedan ser atendidas en los lugares aptos del centro de salud.