“Para el perro adiestrado en la detección de droga la búsqueda es juego y diversión”

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Para el perro la búsqueda de droga es un juego, al final del cual recibe su recompensa (Foto: Prensa PoliSanCristóbal)
El Terminal de Pasajeros de La Concordia es uno de los centros donde “los K9”, ejercen sus operaciones de control. (Foto: Prensa PoliSanCristóbal)

K9,  es el nombre clave de la Brigada Canina de la Policía Municipal  de San Cristóbal, y es la sigla que a nivel internacional identifica a los perros antinarcóticos, que son utilizados como  aliados puntuales en la lucha contra las drogas, luego de recibir una formación que comprende asociación y familiarización con los olores que debe identificar y detectar

Para obtener el un buen perro especializado en la búsqueda y detección de sustancias estupefacientes y psicotrópicas, se requiere de un prolongado y exigente proceso de adiestramiento, y una integración afectiva entre el guía can y el ejemplar,  que resulta fundamental para el rendimiento y la labor que ambos deben desempeñar en la lucha contra el terrible flagelo de las drogas.

En el estado Táchira contamos  una brigada canina que  está considerada entre las mejores de su tipo a nivel nacional, no solo por la calidad de su personal, sino por la formación de los perros, y es utilizada tanto en la parte activa de la lucha contra la droga, como en materia de prevención, a nivel de centros educacionales, comunidades y  organismos diversos, según lo manifestado por el comisario general  Gerardo Rosales, director de la Policía Municipal de San Cristóbal.

Esta brigada opera bajo la responsabilidad del  supervisor  agregado Luis Sánchez, oficial de eficiente y dilatada trayectoria quien explica que para poder adiestrar un ejemplar canino se requiere que  cumpla con  algunas condiciones puntuales, entre las cuales esta el  interés de búsqueda, la curiosidad, obediencia y cualidades para el juego, pues es a través de esta ultima actividad, que se fundamenta gran parte del entrenamiento.

Desde el mismo momento en que se inicia el proceso de entrenamiento, preferiblemente a partir de los seis meses de edad, el can se va familiarizando con un objeto clave, una pelota, un trapito o cualquier objeto que pueda morder y llame su atención con sentido de pertenencia, y  al cual se le coloca  la sustancia que debe identificar y localizar. Hacemos una familiarización de juego y asimilación y a través del objeto, se enseña a detectar la droga, Cuando la ubica se le entrega el mismo  como premio y estímulo. Acota Sánchez.

Cuando se consigue la perfecta asociación del juego con sustancia estupefaciente,  es que logramos que el can se convierta realmente en perro anti drogas. Para ellos la actividad  no es mas  que un juego y buscan en el que debe localizar un objeto que les es familiar, a través de olores característicos, dice luego.

El instructor y entrenador explica que todo perro sirve para esta actividad, unos mas que otro por la capacidad de su olfato y aclara que es completamente falso que al ejemplar canino, durante el entrenamiento, le sea suministrada droga.  “Eso es completamente falso, porque pondría en peligro la vida del animalito. El entrenamiento se hace con base a sebos, con olores  de la marihuana, cocaína y demás drogas, que se desea el perro pueda identificar y localizar”,  dice el funcionario.

Siglas K9

En la sección correspondiente a la Brigada Canina, en la sede de PoliSanCristóbal, se observan las siglas K9 y Luis Sánchez  argumenta que mundialmente  es la clave que clasifica al perro policial, de narcóticos. En PoliSanCristóbal  actualmente contamos con ocho ejemplares debidamente entrenados y cuatro oficiales guías, cada uno con un perro asignado.

Sobran cuatro que deben ser sometidos a proceso de reentrenamiento  puesto que los funcionarios que los tenían bajo su responsabilidad, renunciaron a la institución a causa de la situacion país y problemas de tipo económico. Existe un gran nexo entre el animalito y  el guía can y aun cuando el perro puede atender las instrucciones de otro funcionario, lo ideal es que se le haga un refuerzo a su  entrenamiento para  crear vínculos con su nuevo guía.  Es  necesario que el funcionario que va a ser integrado a la brigada cumpla con algunas condiciones, entre ellas amor por los animales, respeto, consideración y este en dispuesto  a asumir la tarea, ya que es un trabajo difícil que requieren de mucho cuidado, vocación y conocimiento, que resulta fundamental para lograr y mantener los nexos que deben existir  entre  el guía y el can.

Luis Sánchez admite que la Brigada Canina no escapa a la crisis que afecta diversos sectores de la vida nacional y, que gracias a la colaboración de la empresa privada, se logra solventar, en parte, los gastos de alimentación. Los transportistas  que operan desde el Terminal de Pasajeros de La Concordia, concretamente de líneas  urbanas y extraurbanas, nos colaboran con  un aporte semanal  que resulta de gran utilidad, ya que nosotros no estamos en capacidad de cubrir totalmente ese gasto por la insuficiencia de recursos.

Añade que las voces de mando son impartidas a algunos perros en ingles y a otros en  español, dependiendo  del régimen de adiestramiento, ya que los primeros ejemplares fueron entrenados en Estados Unidos de  Norteamérica.

En cuanto al comportamiento del  perro al momento de detectar la droga, explicó que eso depende de las cualidades del animal. Algunos son pasivos y se sientan, no se mueve del sitio, otros ladran para llamar la atención o sigue a la persona, sin agredir; pero hay otros ejemplares de comportamiento diferente, más activos, que comienzan a morder o rasgar la caja o maleta para llamar la atención.  El guía can está en condiciones de descifrar cada tipo de comportamiento y actuar en consecuencia, incluso recompensando inmediatamente al perro, como un estímulo, añadió.

Tambien dijo que la Brigada Canina forma parte del Frente Preventivo Táchira, que esta conformado por los diversos  organismos de seguridad, y es un gran recurso para organismos tales como: Cicpc, Guardia del Pueblo, PNB, Policía del estado Táchira, Defensoría, Emergencias 911, entre otras y esta involucrada  a nivel  de instituciones educativas, en materia de prevención.

De momento solo la Guardia Nacional en San Antonio del Táchira, zona de frontera y la Policía del Municipio San Cristóbal, son los únicos organismos de seguridad  en la región, que cuentan con perros adiestrados para la lucha contra las drogas y ambas brigadas tienen  un gran respaldo y prestigio a nivel  nacional, que son reconocimiento  por la calidad del servicio prestado y los resultados de sus acciones y los contundentes golpes asestado a las mafias del narcotráfico, explico finalmente  el supervisor agregado Luis Sánchez.

Armando Hernández