Solicitan los conductores no aplicar terminal de placa hasta tanto no se despache las colas ya formadas

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Días con sus noches y el problema de la gasolina en el Táchira nada que se resuelve. (Foto/Tulia Buriticá)

Con la reinstauración de la medida de despacho de combustible de acuerdo al terminal de placa, se busca retomar el control que se venía llevando de las colas de vehículos; no obstante muchos conductores actualmente en espera confían en la que medida se vuelva a aplicar apenas se despechen a los que todavía desde hace al menos dos días aguardan.

Sea con esta medida o con otra, lo que se ansía es que los campamentos vehiculares cesen, y puedan los conductores a una normal rutina de vida donde ni su trabajo, ni el estudio de sus hijos, ni sus necesidades fisiológicas, sociales y personales más básicas se vean más alteradas por tanta demora para abastecerse.

Organismos de seguridad, funcionarios públicos, conductores y trabajadores de las estaciones de servicio han vivido episodios de entendimiento y buscar una solución en común, con la respectiva comprensión de cada caso en particular; pero también han vivido momentos de tensión y confrontación en el cual hasta la agresión física y verbal ha llegado a niveles preocupantes, sea por el duelo de listas o por los abusos de los vivarachos o de quienes alegando su “superioridad” se ganan su cupo de vehículos por encima de los demás.

En Barrio Obrero, sentada en una acera una madre y su hija revisan en los cuadernos la tarea, rodeada de un corrillo que sirve al mismo tiempo de grupo de terapia, medio informativo y asamblea de ciudadanos. Otra mamá algo nerviosa, mira su reloj, porque de un momento a otro debe dejarlos para ir a buscar a su criatura de 8 años que sale de la escuela y debe darle de comer, no sin antes negociar su ausencia breve con los presentes para no regresar con la desagradable noticia de que ha sido sacada de la lista, prometiendo de que ella “va a lo que va” y no a marcar otras colas aquí y acullá.

Entre ellos comentaban una situación que ocurrió momentos antes en la cual dos personas se agarraron a golpes por un problema con las listas, de manera tal lo que en principio parecía una herramienta para el entendimiento también se ha convertido en el origen de una guerra de pueblo contra pueblo.

“La situación está tan enervante que ya claudica las esperanzas de los venezolanos. Volvimos a una edad primitiva en que todo lo resolvemos a golpes”, acotó un conductor sobre el particular.

Otra señora ha estado de lista en lista, ya que se terminan haciendo varias por “ires y venires” de los interesados, o por imposiciones “internas o externas”. Desde el lunes anda en ese trance, esperando que ese miércoles sí le toque, siempre y cuando llegue la gandola con la gasolina suficiente, primero para los rezagados de otros días y luego a ella, y la estación de servicio no suspenda el servicio tan temprano. Con 600 carros por delante, a las diez de la mañana, ella no sabía si hoy era su día de suerte.

Muchos dicen que el asunto de la gasolina cobra visos de inhumanidad, y eso se ve en las personas de la tercera edad que “no deberían estar ahí” pues muchas sufren dolencias médicas de tipo cardíaco, renal, o inmunológico agravados por las lluvias y los fríos de esta época. Otros no ocultaron su molestia de que en Caracas se mantenga tanto silencio sobre la situación en el Táchira, solo porque a ellos aparentemente no les afecta en la misma intensidad.

Taxistas organizados 

reclaman sus derechos

Gonzalo Díaz, directivo de la línea de taxis que presta servicios al Sambil, dice que hizo un llamado al Defensor del Táchira Freddy Bernal, a que se respete la exclusividad de la estación de servicio Las Lomas para que sea de uso exclusivo de las líneas organizadas

“Nosotros –agregó Díaz- hicimos una reunión con las principales líneas de San Cristóbal y acordamos el censo de las unidades pertenecientes a las líneas organizadas con su debido control y placa, de manera tal que solo a ellos se les surtiera en la estación de servicio Las Lomas, para prevenir la aparición por allí de abundantes taxis piratas con calcomanías de empresas que ya no existen o existieron tiempo atrás.

Sobre esos que sin pertenecer a una línea organizada se abastecen en Las Lomas afirmó que “ellos se abastecen de combustible en Las Lomas, van y surten frente a la del  Terminal y luego a Lago Torbes en la Avenida Marginal del Torbes, y algunas otras que si bien no son para ese tipo de transporte igual  allí cargan sus tanques.

Dice que de ser necesario se aplique para ellos medidas severas como el bloqueo del chip, y se cumpla el rigor de las sanciones anunciadas por Freddy Bernal cuando dijo “vehículo que descubramos contrabandeando con la gasolina, va a quedar para repuesto”

Que nos dejen las lomas

a nosotros…

Por el Táchira –según los datos manejados por el directivo de la empresa de transporte- circulan alrededor de 1.200 taxis pero si se suman a los que de manera informal prestan el servicio la cifra se eleva a 3.500, para no agregar simplemente los que se hacen pasar por taxis con membretes de quita y pon.

Para García es posible organizar las colas de manera tal que no tengan que los conductores “no tengan más que dormir en la calle”, con el congestionamiento vehicular y el irrespeto a los derechos humanos que eso implica. Ellos mismos han demostrado que sí es posible a través de la organización en la gasolinera que les corresponde. Y puso como condición para esto que la Guardia Nacional no vuelva a tomar el control de las gasolineras, sino que el mismo siga en manos de la población. La idea es poder organizarse de 300 en 300 –con números en letras- siendo está la cantidad aproximada de vehículos que se pudieran atender por día. Con la organización ellos han podido incluso sustraerse provisionalmente de las colas y hacer una que otra carrerita.

“La Guardia Nacional –agregó García- pretendía tomar el control de la estación de servicio Las Lomas; nosotros nos opusimos, porque organizadamente estamos trabajando muy bien, y si eso se pierde puede volver la corrupción y los taxistas organizados van a tener que volver a dormir en las colas En la estación de servicio las lomas los guardias toman 20 puestos diarios y nosotros aceptamos entregarles ese beneficio, a pesar de que ellos pueden surtir en las que les están asignadas a ellos; e igualmente concedemos  otra cantidad de puestos  para los que supuestamente laboran en la estación de servicio. Lo que hagan ellos con eso no es nuestro problema; pero ellos no pueden volver a tomar el control porque nosotros tenemos más capacidad para eso, y sabemos evitar los coleados. A nosotros nos ha funcionado perfecto las listas y llevamos el orden, mientras que en otros lados se forman  colas paralelas, que no solo hacen más lento el despacho sino que interrumpen el tránsito”.

En todos estos días de aguante en las colas son muchas las cosas malas que ha tenido que ver como atracos, del cual el fue víctima pero sin que el agresor pudiera llevarse el botín, arrollo de personas, y la embestida por parte de conductores imprudentes a los que permanecían allí estacionados. La ida de la luz también ha significado un gran problema pues cuando se va, mas se demora en fluir la cola. (FD)