Peregrinó el presbiterio ante el Cristo: “También nosotros vivimos las angustias de nuestra gente”

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Todos los sacerdotes junto al obispo, en la foto de familia.

Daniel Pabón


(La Grita).- Como pastores de un pueblo “que sufre hambre, miseria y menosprecio”, los sacerdotes del Táchira se congregaron a los pies del Santo Cristo para llevarle los clamores de la sociedad, que también hicieron suyos.

“También nosotros vivimos las angustias de nuestra gente”, indicó el obispo de San Cristóbal, monseñor Mario Moronta, frente a más de 70 sacerdotes de la Diócesis de San Cristóbal que este miércoles acudieron al Santuario Diocesano de La Grita para la peregrinación del presbiterio ante el patrono del Táchira.

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Once sacerdotes de la hermana y vecina Diócesis de Cúcuta los acompañaron. Entre aplausos de la feligresía y el agradecimiento del obispo, los servidores del Santuario les obsequiaron presentes con la imagen del Rostro Sereno. Por la tarde, los colombianos jugarían un amistoso de fútbol con el once local de la Diócesis de San Cristóbal.

Los visitantes de la Diócesis de Cúcuta recibieron un presente de manos del obispo.

Inspirado en el salmo 22, Moronta empezó su homilía disertando sobre la actitud de empequeñecimiento, que es propia del pueblo para mantenerse en fidelidad a Dios. Una pequeñez que solo puede ser engrandecida por el Señor, y de ninguna manera por quienes promueven la opción de muerte o los que menosprecian la dignidad humana.

Al ratificar que los sacerdotes han de sentir lo que el pueblo siente y sufre, el prelado subrayó que no pueden considerarse ni fuera ni encima de la crisis, porque no están ni lejos ni aislados. “No es tiempo para estar al lado de los poderosos, sino de Dios presente entre los más pobres, pequeños y desposeídos”.

Flanquearon a Monseñor los presbíteros que cumplen 25 años de ministerio; Gonzalo Ontiveros y Felipe Sánchez. A sus bodas de oro sacerdotales arriba Luis Gilberto Santander. Todos, hasta el más joven, renovaron ante el Cristo su compromiso pastoral.