lunes 17 enero, 2022
InicioReportajes y Especiales“Lo que somos como familia se lo debemos al Santo Cristo”

“Lo que somos como familia se lo debemos al Santo Cristo”

725 views

Para los Bolaño-Jaimes, la devoción por el Santo Cristo de La Grita viene heredada de generación en generación 


Raúl Márquez


Una fe cultivada en el seno familiar, ha constituido para Diana Jaimes una forma de afrontar la vida, de lograr metas y sueños, junto a su esposo e hijos. Ante los momentos difíciles que les ha tocado vivir, la luz milagrosa del Santo Cristo de La Grita no los ha desamparado. Una y otra vez, les ha demostrado que quien se acerca a Dios con fe y esperanza, tarde o temprano, será arropado por su misericordia.

La historia se inició hace ocho años, cuando Diana y su esposo, José Bolaños, acuden por primera vez a esta procesión, como familia, como dos jóvenes que buscaban cimentar su relación afincados en lo espiritual.

—Desde muy niña conocía la peregrinación, pues aunque nací en San Rafael de El Piñal, tengo familia en La Grita y mis papás y demás familiares solían participar en este evento religioso. De hecho, desde el 2013 he acudido junto con mi esposo, para agradecerle por haber intercedido en su recuperación, tras un fuerte accidente que tuvo con su moto, en Chururú, que casi le cuesta la vida—, relata la licenciada en enfermería.

«Mi esposo se recuperó de un accidente»

El aparatoso accidente dejó a José Bolaños, quien es licenciado en educación, inconsciente y al borde de la muerte. Le diagnosticaron una contusión cerebral y presentó cuatro fracturas en la cara. La familia entonces se aferró con toda su fe a la oración. Con ardor, pedían al Santo Cristo un resquicio de esperanza: querían verlo de pie, sano y fuerte, acompañando a su esposa e hijos, en todos esos proyectos que venían tejiendo y que esperaban hacer realidad.

—Un día se hizo el milagro, a pesar de que los médicos daban un pronóstico negativo, pues decían que había que intubarlo y si, al cabo de dos horas, no respondía, su muerte era inminente. Esa mañana le hablé al odio, le dije que se pusiera de pie, que lo necesitábamos; que de la mano del Santo Cristo de La Grita se recuperaría completamente. Minutos después, se sentó en la cama. Y con el paso de los meses, tal y como lo esperábamos, se recuperó del todo, gracias al Santo Cristo—, subraya Diana con emoción.

A partir de este acontecimiento, la imagen del Santo Cristo de La Grita, pasó a ser la guía espiritual de la familia Bolaños-Jaimes. Todo lo que han logrado, los triunfos y la prosecución de sus emprendimientos, lo atribuyen a su intercesión.

—Tenemos la plena convicción de que nuestras oraciones y participación en la procesión del Santo Cristo han sido claves en todo lo que hemos logrado. Gracias a Dios tenemos nuestra casa. Nuestros hijos y familia siguen adelante, a pesar de todo. Y con mi esposo, estamos sacando adelante nuestro propio negocio—, comenta Diana Jaimes, sin perder el brillo en su mirada, que delata su emoción al hablar de su relación con Dios.   

Diana y José, sonrientes y joviales, reiteran a cada momento que esa fe profunda y la oración constante, son los fundamentos básicos donde se sostiene su vida en común.

—Otro gran milagro que ha obrado Dios en nuestras vidas, con la dulce intercesión del Santo Cristo es uno de nuestros hijos. En aquel momento yo no podía quedar embarazada y oramos y pedimos el favor y tal y como lo ha venido haciendo obró en nosotros. Hoy tenemos dos hijos sanos y que son el pilar de nuestras vidas como pareja y como familia— cuenta con sobriedad José Bolaños.

Apoyamos a los enfermos de covid-19

Como una manera de retribuirle a Dios y a la vida por lo que han logrado, actualmente, Diana y José atienden a algunas personas que enfrentan el covid-19, ella ofreciendo sus servicios como enfermera, siguiendo los protocolos de rigor.

—En el mes de diciembre mi papá tuvo covid-19—relata Diana—, y es una situación muy dura; por un lado, por lo fuerte de la enfermedad y, por otra parte, en lo concerniente a los medicamentos. En este caso, una vez más, contamos con el apoyo de Dios y nuestro Santo Cristo. En definitiva, no hay ciencia médica que supere la fe—.

«Sentir su presencia es algo impresionante e indescriptible»

La relación cercana con Dios les ha permitido madurar, espiritualmente, y comprender que si un hogar está lejos de sus preceptos, ello se traducirá en problemas, conflictos, desunión. Para ellos sentir en su corazón la gracia de Dios es algo impresionante e indescriptible. «Si una familia está lejos de Dios, ahí vienen las fallas. Los problemas se originan por la ausencia de Dios en nuestros corazones».

Describir lo que se siente durante la peregrinación, para ellos es una emoción sinigual. Coinciden en que la energía que se despliega es un sentimiento de regocijo, de paz, de entender en lo más profundo que Dios siempre está presente, que solo hay que buscarlo, con fe y humildad y actuando conforme con su palabra. «Ir de la palabra a los hechos; ahí está Dios».

- Advertisment -