Frases que dañan la autoestima de los niños

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Foto archivo

Los primeros años de salud emocional en los niños son muy importantes para el desarrollo a lo largo de su vida. Durante estos años los menores comienzan a integrar todas las experiencias que después contribuyen a su adaptación.  Se puede decir que hay ciertas frases que utilizan los padres para corregir a sus hijos, sin darse cuenta que algunas veces causan efectos negativos.

“Somos humanos y es normal equivocarse. Lo importante es saber pedir perdón, algo que a muchos padres les cuesta. Además, si lo hacemos, les estamos dando un gran ejemplo”, expresó María Rueda en entrevista a Informe 21.

“No se trata de retractarnos, ni tampoco debemos compensarles con cariño y palabras bonitas. Lo que han hecho está mal y debemos explicárselo para que aprendan a tomar mejores decisiones la próxima vez. Además, deben saber que sus actos tienen consecuencias”, continúa.

Así que hágaselo saber, pero desde un punto de vista constructivo y empático. Según los expertos, éstas son las frases que debería evitar en la comunicación con sus hijos y que los afectan sin darse cuenta los padres.

Algunas frases negativas son:

1.- “Eres gordo,….”

Llamar gordo a tu hijo puede convertirse en una etiqueta y marcar su personalidad.

En muchas ocasiones los padres desconocen el efecto que puede ocasionar en sus hijos utilizar este tipo de atribuciones con ellos y como afecta a la conducta, el comportamiento y la personalidad del pequeño.

Puede traer consecuencias como problemas de autoestima, inseguridad, asumir que es así, y pensar que no es bueno, que no sirve y  nunca cambiará.

2.-  “Se como tu hermano/hermana

Es natural que los padres comparen a sus hijos, ya que les puede parecer muy útil usar un hermano como ejemplo o marco de referencia para los logros a alcanzar o el comportamiento deseado.

Pero hay que tener en cuenta que los niños se desarrollan a su propio ritmo y tienen su propio temperamento y personalidad.

Cuando comparamos damos el mensaje de que se desea que el hijo sea diferente a cómo es.

3.- “No llores”

Variantes como: “no estés triste”, “no seas bebé”, etc.

Muchas veces los niños pequeños no tienen la posibilidad de expresar sus sentimientos con palabras y por eso utilizan el llanto para manifestarse.

Diciendo este tipo de frases no ayudamos a los pequeños a sentirse mejor e incluso les podemos estar mandado el mensaje de que sus emociones no son válidas.

Al pedirle que reprima sus sentimientos y calle sus emociones, se empuja a un niño a que crezca y se convierta en un adulto que no sabe expresarse de manera adecuada y que encima se siente culpable por ello.

4.- “Si no te portas bien…”

Cuando se utilizan las amenazas, por lo general es cuando los padres están frustrados  y  se ha demostrado que éstas  no son efectivas para cambiar el comportamiento.

El problema de utilizarlas es que tarde o temprano se tienen que cumplir porque si no pierden sus poder.

Con este tipo de frases al niño le llega la idea de que solo será valorado en la medida que haga lo que se espera de él o lo que los demás quieren. Es decir, que debe de cumplir las expectativas que otros tienen de él y dejar de ser él mismo.

Así que es más eficaz utilizar otro tipo de técnicas constructivas como retirar al niño de la situación, o la redirección antes de usar amenazas o azotes.

Freddy Delgado/Pasante ULA