martes 3 agosto, 2021
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Hombre contratado para hacer reparaciones asesinó al artista José Antonio Sánchez

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Armando Hernández


José Antonio Sánchez Pulido, el artista plástico asesinado por un hombre a quien contrató para que realizara labores de limpieza en su casa de habitación

Detectives del Eje Contra Homicidios del Cicpc Táchira lograron la identificación y captura del sospechoso, tras un arduo trabajo de inteligencia policial que permitió su localización en un sector de “la invasión” de La Machirí, donde tenía algunos de los objetos robados de la casa del artista plástico. El sujeto, al percatarse que la víctima vivía sola, ingresó al dormitorio, donde lo sorprendió y sometió, causando su muerte por estrangulamiento

Apenas habían transcurrido 24 horas desde que el artista plástico y promotor cultural, José Antonio Sánchez Pulido (64), había contratado a un hombre para que efectuara trabajos de limpieza y reparaciones menores en su casa, cuando este sujeto lo atacó, causándole heridas con arma blanca y la muerte por estrangulamiento, y robando varios objetos que fueron recuperados por funcionarios del Eje Contra Homicidios del Cicpc Táchira, al momento de lograr el total esclarecimiento del crimen.

Comisario general Jorge Luis Túa, director estadal del Cicpc Táchira, comandó las investigaciones que llevaron al esclarecimiento del crimen.

Voceros policiales manifestaron que el ahora occiso se confió de una persona no conocida y esto le costó la vida. El sospechoso tenía poco tiempo de haberse presentando en el lugar en busca de trabajo y al percatarse que la víctima vivía sola, se las ingenió para permanecer en la casa hasta altas horas de la noche del martes 18 de mayo, cuando lo ataca en su dormitorio, luego de golpearlo, inferirle heridas con arma blanca, amordazarlo y amarrarlo de pies y manos.

Localizan el cadáver

En horas de la mañana del miércoles 19 de mayo, es descubierto el homicidio del pintor, escultor y poeta. El cadáver es localizado por otro de sus trabajadores, concretamente el jardinero, que muy temprano llegó para dedicarse a sus labores, tras quince días de ausencia. Esta persona era de la más absoluta confianza por parte de Sánchez Pulido, quien así se lo había hecho saber a sus amigos, a manera de agradecimiento, ya que lo había ayudado a recuperarse de recientes trastornos de salud, concretamente por el covid-19 y una intervención quirúrgica a causa de una hernia.

José Antonio había narrado a sus amistades el difícil momento que debió afrontar a causa del coronavirus, ya que, por vivir solo, las cosas se le complicaban. Les contó que fue atendido en el dispensario de la avenida Libertador, donde le hicieron una prueba de covid y lo mandaron a su casa, con la promesa que sería notificado de los resultados, pero nunca los recibió. Fue afectado por la enfermedad y con la ayuda de su empleado y amigo, logró superar la situación.

También hacía referencia a una hernia, de la cual se agravó y debió ser sometido a una intervención quirúrgica de emergencia, y que en ese momento también contó con la ayuda del jardinero.

El jardinero, de quien omitimos detalles, declaró a la policía que ese miércoles, cuando llegó a la quinta “Liz”, en la avenida Trujillo de la urbanización Las Lomas, para incorporarse a su trabajo, observó con extrañeza que el portón principal estaba semiabierto, lo cual no encajaba con las estrictas normas de seguridad de su patrón. Con cautela, ingresó a la casa y avanzó hasta el interior, donde comenzó a llamar a voces a José Antonio Sánchez Pulido, sin obtener respuesta.

Caminó hasta su dormitorio y casi sufre un infarto al encontrarlo sobre la cama, sin signos vitales, amordazado y atado con sábanas.

Robaron varios objetos

Los objetos recuperados fueron entregados al Ministerio Público, como evidencia.

Su primera reacción fue la de solicitar auxilio y hacer la inmediata notificación a las autoridades policiales. Comisiones de la Policía Estadal llegaron a los pocos minutos y luego los detectives del Eje Contra Homicidios del Cicpc. El jardinero fue abordado de inmediato por los investigadores, que exigieron una y otra vez les contara las circunstancias en que encontró el cadáver de su patrón. Pese a que lo hizo sin omitir detalles, fue llevado a la sede detectivesca en la avenida Marginal del Torbes, para ser interrogado. Temporalmente se había convertido en sospechoso, pero rápidamente, tras las primeras investigaciones, esa teoría fue desechada y se le permitió retornar a la quinta “Liz”, donde se mostró dispuesto a apoyar a las autoridades en el desarrollo de las pesquisas.

Aportó una lista detallada de los objetos que, según se había percatado, a primera vista, estaban desparecidos. Entre estos figuraban: un televisor de 32 pulgadas, dos hornos microondas, dos planchas, un monitor para PC, entre otras cosas, de las cuales los investigadores tomaron nota. Los espacios vacíos, en varios lugares de la casa, eran un indicativo de las cosas que habían sido robadas. Ante este panorama se incluyó el robo, como la primera hipótesis, la de mayor peso.

El trabajo de los investigadores se centró en el entorno de la víctima y su círculo de amigos. Se determina que José Antonio Sánchez Pulido estaba vinculado a los más diversos sectores culturales del estado Táchira y Venezuela, donde el criminal hecho causó un gran impacto y consternación. La quinta “Liz” no solo era la residencia del artista plástico, sino que además contaba con un espacio que funcionaba como galería, abierto al público, donde exponía y vendía obras de su autoría y de otros autores.

Investigación

complicada

La gran cantidad de personas que tenían acceso a la casa se convierte en un elemento que desvía las investigaciones. José Antonio no solo recibía visitas de sus colegas y clientes, sino que además se caracterizaba por recibir a diario a sus amigos, con quienes departía por horas. “Era un gran cocinero y disfrutaba en grande preparando los alimentos para sus invitados”, explicó otra de sus amistades.

El sospechoso fue trasladado a la sede del Cicpc Táchira, bajo estrictas medidas de seguridad, dirigidas por el comisario general Carlos Rodríguez

Esto explica la gran cantidad de rastros que los funcionarios localizaron al momento de intentar obtener las huellas dactilares del supuesto asesino.

Voceros del Cicpc manifestaron que, ante tal situación, el comisario general Jorge Luis Túa Rodríguez, director del Cicpc Táchira, asume la dirección de las investigaciones junto al comisario Carlos Rodríguez, supervisor de la delegación estadal Táchira, y el inspector Dennis Abreu, jefe de la División Contra Homicidios. La revisión del trabajo realizado hasta el momento permite descubrir otras cosas de gran utilidad. A José Antonio Sánchez también le habían robado sus dos teléfonos celulares y su computadora portátil, de uso personal. Se descubrió además que algunas viviendas vecinas contaban con cámaras de seguridad y al solicitar los videos, observan el ingreso a la quinta “Liz” de un hombre que llevaba una carretilla. Sin embargo, el sujeto no era conocido por los empleados del pintor, ni por los vecinos. No obstante, se trata de la primera pista concreta sobre el caso.

A la labor policial se suman trabajos de análisis fílmicos, labores de inteligencia policial y telefonía. Se ha intentado obtener detalles sobre algún tipo de actividad por parte de los teléfonos robados.

Los hombres, comandados por el comisario Jorge Túa, logran obtener pistas puntuales sobre un sujeto con características similares al hombre que había recorrido algunas de las quintas de la zona en busca de trabajo como obrero. Se determina, de igual forma, que el sospechoso tiene residencia en La Machirí, sector “la invasión”, y hasta allá se dirigen los detectives para realizar un discreto despliegue, mediante el cual logran obtener la identidad del sospechoso y su lugar exacto de residencia. Se trata de José Manuel M., venezolano de 33 años de edad, sin oficio indefinido e indocumentado. Al hacer la comparación con los videos y consultar con los vecinos, se confirma que se trata de la misma persona que estuvo en la zona de Las Lomas y había sido vista llamando a la puerta de la quinta “Liz”.

Sin pérdida de tiempo, se procede a coordinar con el Ministerio Público la correspondiente orden de allanamiento, a los efectos de realizar una visita domiciliaria en su vivienda, donde es detenido. En ese lugar fueron encontrados el televisor y otros objetos robados la noche que ocurrió el crimen de Sánchez Pulido, entre ellos los dos teléfonos celulares del artista plástico.

De las investigaciones se sabe que el supuesto asesino llegó a la residencia de la víctima el martes 18 de mayo, con la finalidad de realizar trabajos de limpieza y mantenimiento, y al percatarse que el pintor se encontraba solo, lo somete y le causa la muerte por asfixia mecánica, para después sustraer objetos de valor.

El procedimiento fue notificado a la Fiscalía IV del Ministerio Público, a la cual se hizo entrega de las pertenencias recuperadas y se le solicitó tramitar medida privativa de libertad, por extrema necesidad, urgencia, y peligro de fuga, La misma fue acordada por el Tribunal X de Control, del estado Táchira, por el presunto delito de homicidio.

El hombre permanece detenido en los calabozos del Cicpc, en la avenida Marginal del Torbes, bajo estricta custodia policial. El esclarecimiento del crimen fue anunciado a nivel nacional, desde la ciudad de Caracas, por el director nacional del referido cuerpo detectivesco, comisario Douglas Rico, al hacer un balance sobre los casos de mayor impacto a nivel nacional, resueltos por los detectives del Cicpc.

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